Victoria Villarruel: gloria, destierro y la búsqueda de la reivindicación personal
La vicepresidenta suma apoyos en su cruzada "anti Milei", pero sufre fuertes cuestionamientos por su desmarque político.
Victoria Villarruel llegó a la vicepresidencia montada sobre la extraordinaria ola digital que acompañó a Javier Milei durante la campaña presidencial de 2023.
Pero no fue únicamente una pasajera del fenómeno libertario.
Después de las PASO de aquel año llegó a sumar más de 200.000 seguidores en pocos días, un crecimiento cercano al 35%, y concentró más del 40% de los respaldos digitales entre los candidatos a vicepresidente analizados entonces.
Tres años después, la fotografía es mucho más compleja.
En agosto de 2026, la conversación sobre Villarruel reunió 31.100 menciones, con 41,8% de expresiones negativas, 31,7% positivas y 26,5% neutrales.
Pese al balance adverso, la comparación histórica revela algo que la foto aislada esconde: la vicepresidenta está mejor reputacionalmente que hace uno y dos años.
La paradoja aparece cuando se observa su propia comunidad.
Mientras mejora la consideración dentro de la conversación que la menciona, Villarruel ya no suma audiencia.
En Instagram perdió cientos de miles de seguidores desde su máximo de 2024.
En X prácticamente se encuentra estancada; y la relación con sus seguidores se desplomó respecto de los meses iniciales del Gobierno.
La ruptura con Milei parece haber ayudado a Villarruel a recuperar autonomía reputacional, pero todavía no reconstruyó su potencia digital.
La vicepresidenta consigue que una proporción mayor de quienes hablan de ella lo haga favorablemente, pero son muchos menos los indicios de que esté incorporando nuevos seguidores o generando una nueva ola de adhesión.

De fenómeno libertario a adversaria del propio Gobierno
El ascenso político de Villarruel estuvo originalmente ligado de manera inseparable al de Milei.
Durante la campaña de 2023 había conseguido, sin embargo, desarrollar algunos...