Música, libros, streaming: de qué hablan los argentinos en redes

Los consumos culturales clásicos logran imponerse a los nuevos hábitos, pero a un costo alto en la valoración de la conversación pública

Música, libros, streaming: de qué hablan los argentinos en redes
Música, libros, streaming: de qué hablan los argentinos en redes

En los últimos años, la conversación cultural de los argentinos se ordenó con una jerarquía nítida: la música sostuvo el liderazgo como “lengua franca” del consumo, mientras teatro y el mundo gamer ganaron terreno por tendencia y por ir construyendo comunidades cada vez más fuertes.

En el medio, la TV y la radio conservaron volumen en el diálogo digital, pero perdieron brillo en un ecosistema donde lo nuevo no pide permiso y lo tradicional paga peaje.

El streaming, por su parte, creció más como fenómeno de agenda que como hábito parejo: vivió de picos disruptivos, entró en 2025 con una base más robusta y maduró hacia una instalación más estable, con un mercado que se organizó como duopolio (Blender–Olga) y una segunda liga que empujó por irrupciones.

Pero el dato de fondo no fue sólo cuánto se habló, sino cómo se habló: el clima general del debate en redes sobre el mundo del streaming se tiñó de rojo.

Podcast y música zafaron del malhumor, mientras la TV quedó en el subsuelo reputacional y el streaming se consolidó como un territorio de disputa, donde la política, las figuras y el debate convirtieron el consumo en conversación intensa, a veces celebratoria y muchas veces filosa.

Primero la música

La serie histórica de la conversación de los argentinos sobres sus consumos culturales deja una jerarquía clara.

La música sostuvo el liderazgo durante todo el período analizado (2023 a 2025), en un rango alto y estable que osciló entre 881.800 y 1.252.100 menciones mensuales.

Esa constancia marcó algo simple: cuando la agenda cultural se dispersó, la conversación igual se ordenó alrededor de lo musical como “lengua franca” del consumo argentino.

En el segundo pelotón, teatro y gamers mostraron músculo propio y, sobre todo, tendencia.

En el medio, TV y Radio conservaron volumen, pero sin el brillo de “lo nuevo”.

Por su parte, el streaming. durante la mayor parte del período analizado, se ubicó en una franja moderada (154.300 a 310.700 en muchos meses), por debajo de TV y radio.

Pero el streaming mostró una característica distintiva: picos disruptivos.

Una lectura posible apunta a valorar al streaming más como evento que como hábito conversacional estable.

En 2025, el streaming recuperó una base más robusta, con varios picos, aunque sin repetir los récords anteriores.

Esa estabilización sugirió una maduración en curso: menos “fuego artificial” y más instalación.

Por su parte, en los consumos “clásicos” de agenda cultural, libros mostró crecimiento y llegó a su máximo en septiembre de 2025.

Cine se sostuvo en un rango medio con un pico relevante en enero de 2024.

Y Podcast quedó como nicho, con valores bajos pero en ascenso: pasó de 32.600 (marzo de 2023) a un techo de 74.000 (septiembre 2025).

La conversación sobre podcast creció, pero todavía no compite por volumen con las categorías grandes.

El humor cultural en redes se tiñe de rojo

El promedio del sentimiento del último año registrado en la charla de los argentinos en redes sociales sobre los consumos culturales dejó...


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