Milei llega a su 3° Asamblea Legislativa desgastado, pero empoderado
El presidente sufre el inevitable proceso de agotamiento de la tolerancia social, especialmente de los sectores golpeados por el ajuste, pero con el refuerzo de los acuerdos políticos que permitieron la seguidilla de victorias parlamentarias.
El derrotero del gobierno desde que llegó al poder en diciembre de 2023 revela un recorrido inevitable de desgate en la gestión, pero fortalecido en lo político.
La gestión libertaria convive con un persistente humor social en clave negativa, con impacto especialmente en la Casa Rosada y en menor medida en Javier Milei.
La diferencia vuelve a poner de manifiesto el efecto protector que ejerce el presidente sobre su propio gobierno, jugando un papel clave como "escudo político" que preserva a la gestión de los embates políticos de la oposición y los reclamos de los sectores cada vez más golpeados por el modelo económico libertario.
Una realidad siempre adversa
Un primer análisis de Monitor Digital presenta la evolución del sentimiento de las menciones en redes sobre Gobierno, Milei y el humor general.
La escala se mueve siempre en valores negativos y el gráfico ordena jerarquías con claridad: humor general arriba, Milei en el medio, Gobierno / Casa Rosada abajo.
Desde diciembre de 2023 hasta la fecha, el humor general se mueve durante casi todo el período en torno a una franja de clima malo.
Esa línea muestra una mejora relativa hacia fines de 2025 y después cae con fuerza en el tramo final, con febrero de 2026 como punto de deterioro visible.
Paralelamente, la curva de Javier Milei opera con un piso más profundo de sentimiento que el humor general de los argentinos.
El recorrido oscila, con un repunte puntual alrededor de noviembre de 2024 (por efecto del claro triunfo electoral de octubre), una corrección posterior y una nueva mejora relativa hacia octubre-noviembre de 2025, antes de volver a caer hacia febrero de este año.
Finalmente, la curva de sentimiento de Gobierno / Casa Rosada queda todavía más abajo, mucho más negativa.
El registro se ubica de forma persistente en el rango de sentimiento pésimo, con una estabilidad que no se destaca como un dato virtuoso: sugiere una negatividad estructural más que un enojo episódico sobre la gestión libertaria.
En el tramo final, la serie también muestra un descenso, con febrero de 2026 entre los puntos más bajos visibles.

Febrero como termómetro
Un segundo análisis del humor de las redes sociales hace foco en el mes precedente a las Asambleas Legislativas protagonizadas por Javier Milei: febrero de 2024, 2025 y 2026.
De la comparación interanual surge que el humor general desciende suavemente entre febrero de 2024 y febrero de 206.
La evolución marca un empeoramiento acumulado y fija el telón de fondo: el clima social se mueve en negativo y no da tregua, aunque con una negativización progresiva, pero no abrupta.
Este punto no es menor.
El gobierno gestiona con un deslizamiento del humor social que no abrupto, aunque muestra una negatividad que crece.
Por su parte, Javier Milei cae entre febrero de 204 y febrero 2025 y luego recupera levemente en febrero de 2026.
Esta suerte de elasticidad del presidente en la percepción digital de su figura es un dato alentador para él.
Milei revela una buena recuperación del muy duro embate mediático y digital que sufrió hace poco más de un año, tras estallar el escándalo crypto con el activo digital $LIBRA.
A diferencia de Milei, la Casa Rosada registra un descenso más intenso de su reputación digital desde 2023 hasta la fecha.
El valor de sentimiento digital (NSR por sus siglas en inglés) baja de febrero de 2024 a febrero de 2026 y termina en un nivel más negativo que el resto.
En definitiva, la conversación digital sobre la gestión libertaria empeora más que la conversación sobre Milei, y lo hace desde un piso ya desfavorable.

Un balance negativo
Un tercer y último análisis muestra en detalle el cambio del humor de los argentinos en general, sobre Milei y la Casa Rosada entre febrero de 2024 y febrero de 2026 en variaciones porcentuales.
- Humor general: -19,2%
El clima social cae de forma marcada y funciona como marco de interpretación para todo lo demás. - Casa Rosada: -17,8%
La gestión se deteriora casi tanto como el humor general.
La diferencia clave es el punto de partida: la serie ya se mueve en niveles muy bajos, y aun así el descenso suma peso. - Milei: -4,3%
La variación resulta la más moderada.
La conversación sobre el presidente se mantiene negativa, pero el deterioro relativo es menor frente a los otros indicadores.
En suma, el gobierno carga con la parte más pesada del malhumor expresado por las argentinos en redes sociales, incluso cuando Javier Milei muestra oscilaciones y momentos de alivio relativo.

Javier Milei llega a su tercera Asamblea Legislativa con el desgaste inevitable que sufre toda gestión de gobierno, pero con una construcción política realizada con sectores "amigos" y aliados tácticos que le permitieron construir mayorías parlamentarias clave para sortear el malhumor social en aumento entre los argentinos.
De eso se trata la gobernabilidad: un entramado político suficiente para sostener medida de control del gasto público, achique del Estado y la aplicación de un modelo económico que está trastocando aceleradamente los modos de producción del país.
Milei es garante de gobernabilidad de un gobierno que acelera su desgaste por sobre el del presidente.
El mandatario, de este modo, se arroja sobre la amenazante granada del humor social para preservar a la Casa Rosada de una eventual detonación que desestabilizaría su gestión de manera dramática.