La reforma laboral pegó fuerte en la reputación de la política
El debate dentro y fuera del Congreso impactó en la imagen de oficialistas y opositores. Ninguno zafó de los cuestionamientos cruzados por una ley con alcance incierto.
La batalla parlamentaria que le permitió al gobierno lograr la reforma laboral dejó su huella en la reputación tanto de opositores como de oficialistas.
Tanto Javier Milei como su gobierno sufrieron no solo el embate opositor, sino también los cuestionamientos de varios sectores sociales y corporativos (como el sindical, por el impacto en los derechos de los trabajadores en blanco, y el empresario, por las diatribas presidenciales contra sectores productivos que se quejan por la caída de ventas y la apertura de importaciones).
Pero, además, la espada parlamentaria más importante del oficialismo libertario, Patricia Bullrich, también sufrió las consecuencias del caliente debate legislativo para lograr, trabajosamente, la reforma laboral.
Pese a todo, Milei como Bullrich conservan los mejores niveles de aprobación en la conversación pública de los argentinos.
Sin embargo, no se puede soslayar el rol que cumple el humor social de la sociedad argentina, entrando en el tercer año de un ajuste que todavía no redundó en una recuperación económica franca, con la inflación lejos de ser domada, el consumo planchado y el acceso al crédito todavía restringido por las altas tasas.
Milei, bajo el asedio del debate por la reforma laboral
Durante el último mes, Monitor Digital analizó 3.878.500 menciones sobre Javier Milei en las redes sociales argentinas, con 49% de negatividad.
La nube de términos más usados en la charla sobre el presidente ordena la agenda con REFORMA LABORAL como eje dominante, seguida por inflación, empresas, Estados Unidos y Trump.
El peso de reforma laboral encaja con la secuencia legislativa del proyecto del oficialismo que finalmente se convirtió en ley.
En un segundo plano quedaron términos como Estados Unidos/Trump (eje de alineamiento internacional que aparece como tópico), inflación (como tema estructural) y empresas (como coletazo del alcance que tenga a futuro la reforma laboral del oficialismo).
Otros nombres (por ejemplo, Karina Milei, Villarruel, Kicillof) operaron como “conversación política cruzada” en el debate digital sobre Javier Milei.

Bullrich: la reforma laboral (y la seguridad todavía al acecho)
Para analizar la conversación sobre la espada política más importante que hoy por hoy tiene el oficialismo, Patricia Bullrich, Monitor Digital recolectó 431.300 menciones durante los últimos 30 días, con un saldo de 40% de negatividad para la senadora, un valor más bajo que el alcanzado por el presidente.
La nube de términos que surge de la conversación sobre la legisladora oficialista vuelve a poner REFORMA LABORAL como tema central, pero suma un paquete de temáticas relacionadas con la seguridad (en línea con su cargo anterior como ministra del área): policía y el nombre del fotógrafo Pablo Grillo, alcanzado por el disparo de una cápsula de gas lacrimógeno de la Gendarmería Nacional durante una marcha “en defensa de los jubilados”.
En la narrativa digital del último mes sobre Bullrich también aparece el nombre del gendarme Nahuel Gallo, recientemente liberado tras su cautiverio ilegal en Venezuela.
Asimismo, también surge el término “Ley Banelco”, enrostrándole a Patricia Bullrich su participación en el gobierno de Fernando de la Rúa (1999-2001), que impulsó una fallida ley laboral que terminó en un escándalo político por el supuesto pago de coimas a senadores opositores.

La Rosada, también bajo fuego
Analizando la evolución de apoyos y rechazos a la Casa Rosada en redes sociales, se observa cómo en febrero de 2026 los respaldos caen abruptamente, luego de una serie favorable para el gobierno.
El mes pasado, se registró 31,8% a favor de la Casa Rosada y 68,2% en contra.
El salto de negatividad se registró luego de una alta volatilidad de la opinión de las redes políticas argentinas sobre la gestión libertaria.
Un dato para resaltar, además: el salto de negatividad que se registra en el inicio del gobierno de Javier Milei, especialmente en el verano de 2024.
Aquella aceleración de los rechazos a la Casa Rosada fue en línea con el inicio del fuerte plan de achique del gasto público y la aplicación del torniquete fiscal que impactó de lleno en la economía de consumo.
Posteriormente, esa negatividad fue perdiendo vigor, para alcanzar incluso saldo positivo sostenido durante el ciclo electoral de 2025, que se cerró con una clara victoria libertaria en octubre del año pasado.
Sin embargo, aquella clara victoria en las urnas se fue licuando en los meses siguientes, para caer en el pico de negatividad descrito en febrero pasado.
Los efectos benefactores de las elecciones pasaron, pero quedaron las consecuencias de la crispación política por temas como, por ejemplo, la reforma laboral.

Milei: febrero con empate técnico, pero a la baja
La evolución de los apoyos y rechazos digitales a Javier Milei cierra febrero de 2026 casi en equilibrio: 51% a favor y 49% en contra.
La serie mensual sugiere un oficialismo que resiste con apoyo competitivo, pero con rechazo estabilizado cerca del umbral de paridad.
El contraste con la nube del último mes ordena la hipótesis más sólida: la agenda reforma laboral + economía (inflación) + geopolítica (EE.UU./Trump) estructura el debate y juega un contrapeso entre apoyos y rechazos.

Bullrich: el activo más sólido del oficialismo
La curva de evolución de la opinión digital de los argentinos sobre Patricia Bullrich cierra febrero de 2026 con valores mejores que los del presidente: 59,9% a favor y 40,1% en contra.
La distancia a favor de la actual senadora es clara y se alinea con su rol como “escudo” del Gobierno en temas de orden público, con alto reconocimiento y también alta polarización.
El juego narrativo sobre Bullrich, repartido entre el debate por la reforma laboral y la cuestión de la seguridad, dejó un saldo favorable sobre la dirigente libertaria mejor posicionada en el debate digital.

Milei y Bullrich caen en respaldos, pero menos que la oposición
Un dato que relativiza el retroceso de Javier Milei y Patricia Bullrich en la consideración de las redes sociales es el hecho de que la oposición haya caído aún más.
En febrero, la lista de dirigentes con mayor porcentaje de rechazo fue encabezada por Axel Kicillof (82,6%), Victoria Villarruel (81,2%) y Sergio Massa (80,4%).
Un escalón algo mejor: Juan Grabois (75,9%), Cristina Kirchner (72,8%) y Mauricio Macri (68,4%).
Recién luego aparecen Milei (49,0%) y Bullrich (40,1%).
El balance resulta beneficioso para estos dos últimos dirigentes.
Mientras sus opositores (incluyendo a la vice Villarruel) fueron creciendo con intensidad en rechazos digitales, el presidente y la senadora lo hicieron a un ritmo menor.
