El Tedeum del 25 en las redes, mucho más que una misa por la Patria

La conversación digital sobre el Tedeum del 25 de Mayo pasó de ser una charla institucional y relativamente acotada a convertirse en un evento político de alta intensidad, cada vez con más volumen en redes, con la negatividad trepando.

El Tedeum del 25 en las redes, mucho más que una misa por la Patria
El Tedeum del 25 en las redes, mucho más que una misa por la Patria

El análisis de los últimos cuatro Tedeum del 25 de Mayo en la conversación política de los argentinos en redes sociales revela un dato combinado elocuente.

Año tras año, crece el volumen de menciones y cae el clima emocional.

En 2023, último Tedeum del gobierno de Alberto Fernández, la conversación todavía tenía un tono mayormente ceremonial, con un sentimiento levemente negativo, todavía dentro de una zona de baja conflictividad digital.

Fue un fenómeno digital algo particular (y excepcional), teniendo en cuenta las tensiones de años anteriores registradas durante la tradicional ceremonia, especialmente durante las presidencias del kirchnerismo.

En 2024 se produjo una primera politización fuerte, aunque con una paradoja en torno a la celebración del Tedeum patrio: el volumen saltó en un año a 10.000 menciones y el sentimiento mejoró bruscamente.

Ya en tiempos de Javier Milei presidente, la conversación se estructuró con una terminología lejos del ruido político, con una expectativa social positiva o, al menos, con mayor receptividad inicial, que de todos modos sería presagio de la crispación política de los años siguientes.

El quiebre del diálogo positivo aparecería en 2025.

Durante el Tedeum del año pasado, las menciones se aceleraron con intensidad y se disparó la negatividad.

La liturgia patria por el 25 de Mayo quedó tapada por la escena política, en medio de tensiones en aumento entre el gobierno libertario y sus socios del PRO. El retiro del saludo del presidente Javier Milei al jefe de Gobierno, Jorge Macri, fue el botón de muestra de dichas tensiones.

Un año después, la tendencia se consolida y se agrava, con una nueva aceleración de menciones y un sentimiento que entra en zona de máxima negatividad.

Las menciones en redes sobre el Tedeum del 25 de Mayo se dispararon un 400% en cuatro años.

De 2023 a 2025, un Tedeum con politización en aumento

En 2023, la conversación en redes sociales sobre el Tedeum del 25 de Mayo priorizó cuestiones esenciales de la tradicional ceremonia religiosa: “patria”, “acto”, “revolución”, “catedral metropolitana”, “aniversario”, “convivencia”, “sociedad”, “unidad” y “construir”.

La presencia del nombre del entonces jefe de Estado, “Alberto Fernández”, junto con “gobierno” y “presidente”, existía, pero no organizaba toda la charla.

La conversación tenía un tono más protocolar, con carga institucional y patriótica.

Incluso los términos críticos —“pobreza”, “reclamó”, “falta”, “mierda”— aparecían con baja frecuencia relativa.

Ya en tiempos de Javier Milei presidente, en 2024, el tono de la conversación se iría trastocando.

Ese año, la conversación sobre el Tedeum se duplicó largamente y la frecuencia de términos puso en el centro a “García Cuerva”, “Milei”, “mensaje”, “homilía”, “dirigencia”, “esfuerzo” y “sueldo”.

En 2024, la figura eclesiástica adquirió un protagonismo digital superior al de la ceremonia misma.

El Tedeum ya no se conversaría digitalmente sólo como misa patria, sino como una intervención pública de la Iglesia sobre el poder político.

Aquel año, la charla de los argentinos en redes todavía podía procesar la escena tradicional del 25 de Mayo como un mensaje institucional con cierto consenso o, al menos, con una recepción menos hostil.

Pero la semilla de la politización ya estaba plantada: Milei, el Gobierno y la homilía quedaban soldados en el mismo campo conversacional.

Un año después, en 2025, la crispación política pasaría a dominar la conversación sobre el Tedeum del 25 de Mayo.

El deterioro detectado por Monitor Digital en las redes durante el año pasado marcaría el salto cualitativo más fuerte de la serie analizada.

El sentimiento de la conversación digital sobre el Tedeum se desmoronaría de +46 puntos NSR a -58 puntos.

Incluso, las menciones en redes se cargarían de nombres y gestos elocuentes para una tensión política en aumento: “Jorge Macri”, “gobierno”, “Javier Milei”, “Victoria Villarruel”, junto con términos de conflicto como “no saludó”, “ignoró”, “negó” y “desplante”.

En esa narrativa, el dato clave de 2025 fue que el eje dejó de ser el contenido de la ceremonia del Tedeum para pasar a ser la coreografía del poder.

Las redes sociales hicieron lo que mejor saben hacer: convertir un gesto de tres segundos (el no saludo de Milei a Jorge Macri) en un expediente político, que duraría semanas y meses.

El Tedeum de 2026 marca el punto de más negatividad en las redes sociales argentinas.

El Tedeum más comentado... y el más crítico

En 2026, la conversación en redes sociales sobre el Tedeum del 25 de Mayo alcanza el pico de menciones de la serie: 20.500.

Sin embargo, como señalábamos, el dato más sensible es el sentimiento: -70 puntos NSR, el registro más negativo del período analizado.

La frecuencia de palabras muestra una conversación más cargada políticamente: “Javier Milei”, “gobierno”, “gabinete”, “Karina Milei”, “Patricia Bullrich”, “Santiago Caputo” y “Mauricio Macri”.

A la vez, reaparece con fuerza la Iglesia: “García Cuerva”, “arzobispo”, “iglesia”, “catedral” y “mensaje”.

La novedad de 2026 es que la conversación ya no se organiza solo alrededor de un episodio puntual.

Aparecen términos estructurales como “polarización”, “división”, “falta”, “basta”, “social” e “interna”.

Es decir: el Tedeum de este 2026 pasó a funcionar, con más elocuencia en comparación con las ceremonias de años anteriores, como espejo de una tensión política más amplia del presente argentino.

El Tedeum de 2026 alcanzó el pico de menciones, con la negatividad en valores extremos.

Tres procesos para un mismo suceso

De la patria al poder

En 2023, el vocabulario sobre el Tedeum del 25 de Mayo estuvo dominado por términos ceremoniales.

En 2026, esos términos siguen presentes, pero conviven con una densidad mucho mayor de actores políticos y referencias de gestión.

La fecha patria no desaparece, pero queda subordinada a la disputa por el sentido político del presente.

De la homilía al conflicto institucional

En 2024, la figura del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y el mensaje eclesiástico organizaron buena parte de la conversación.

En 2025 y 2026, ese eje se endureció: la Iglesia ya no apareció solo como voz moral, sino como contrapunto de un Gobierno que concentra cada vez más negatividad digital.

Del evento anual al síntoma de época

La evolución del sentimiento muestra que, para las redes sociales, el Tedeum se convirtió en una escena de condensación del malestar público-digital.

El deterioro entre 2024 y 2026 es brutal: de +46 a -70 puntos NSR.

La misa del 25 de Mayo se fue convirtiendo paulatinamente en una foto más que institucional: trastocó hacia una radiografía de la tensión política argentina.

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