Al final, la AFA manchó la pelota
La conversación pública sobre el fútbol argentino vive una disparada de la negatividad en redes, al ritmo de la crisis que envuelve a la institución que controla el deporte que más pasiones despierta en el país.
Más allá del gran polo de atracción que representan las desventuras deportivas de los dos equipos de fútbol más grandes de la Argentina, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se convirtió en una suerte de tercero en discordia, y no precisamente por lo deportivo.
La institución que preside Claudio “Chiqui” Tapia se viene sumergiendo cada vez más en un debate espeso y oscuro, dentro del cual quedan atrapados dirigentes, clubes y hasta jugadores.
Lo que empezó como un rumor de fastidio en las tribunas por arbitrajes dudosos, se fue convirtiendo en un ruido cada vez más sonoro e incómodo.
Tapia y el tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, subieron a escena sin quererlo, en una obra que los tiene como protagonistas de una trama que involucra al fútbol, pero que lo deja como actor de reparto en un drama en el que se discute la transparencia, tanto en lo deportivo como en lo económico.
Fútbol en negativo
La serie de apoyos y rechazos al funcionamiento del fútbol argentino en redes sociales muestra un recorrido inestable durante 2024 y 2025.
El cierre de enero de 2026 marcó el pico más alto del rechazo en el gráfico, con una leve mejora en febrero, pero en valores de negatividad “estratosférica”.
El mes promedió apenas 27,2% a favor del fútbol argentino, tanto en lo deportivo como en lo dirigencial, con 72,8% de usuarios que lo cuestionaron abiertamente.

Razones de un fútbol “en rojo”
Que la conversación sobre el fútbol argentino se haya puesto cada vez más áspera es un dato de época evidente, pero tuvo raíces en un pasado reciente.
Hay que remitirse a 2024 para encontrar parte de los fundamentos de la crisis de la AFA, anclada en la sucesión de arbitrajes sospechosos cada vez más frecuentes y evidentes.
En marzo de 2024, el partido Barracas Central–Independiente ponía al arbitraje y al VAR en el centro de la agenda.
Hace casi dos años, Carlos Tevez denunciaba “robo” en conferencia de prensa y el episodio permeó rápidamente en la cobertura periodística.
La crisis institucional de la Asociación del Fútbol Argentino comenzaba a germinar públicamente.
Durante ese año, se registró una secuencia de discusión pública sobre el VAR y sus decisiones.
Los medios incluso llegaron a difundir audios del sistema de asistencia virtual al árbitro, para exponer irregularidades recurrentes.
En ese contexto, Barracas Central, equipo asociado a la figura del presidente de la AFA, Claudio Tapia, comenzaba a aparecer cada vez más seguido en controversias sobre arbitrajes que terminaban favoreciendo a su conjunto.
El clima de sospecha tomó forma y expandió su magnitud.
El debate sobre los arbitrajes se tomó una pausa durante parte de 2025, pero volvió con fuerza a partir de agosto del año pasado.
El año de estallido
En el arranque de 2025 continuaron las polémicas arbitrales en los torneos de la AFA, especialmente en la Primera División.
En marzo de ese año, el gobierno nacional presentó un proyecto para declarar a barrabravas como “asociación ilícita” en delitos vinculados al fútbol, lo cual contribuyó a alimentar la negatividad en el debate en redes sobre el deporte.
Pero el epicentro de 2025 volvió a ser la nebulosa en torno al arbitraje.
En agosto de ese año, la prensa deportiva, no toda, comenzaba a cuantificar los escándalos en torno a los árbitros de la Liga Profesional.
Para septiembre, el fenómeno comenzaba a expandirse ya sin control.
El partido entre Belgrano de Córdoba y Barracas (otra vez, el equipo asociado al presidente de la AFA) hacía saltar todas las alarmas en el fútbol.
El VAR llamó al árbitro y se anuló un gol del equipo cordobés por una falta considerada inexistente por gran parte del debate mediático.
La prensa deportiva llegó a calificar el episodio como una decisión “increíble” que provocó una abierta “indignación”.
Pero la frutilla del postre llegó con el título “de escritorio” para Rosario Central.
A esa altura, la discusión futbolera en las redes argentinas disparaba la negatividad a los niveles más altos, coronando un período de cuestionamientos a la conducción de la AFA que derivaba en una crisis sin precedentes.
El “imán” semántico de River–Boca, con la AFA como tercero en juego
Con 2026 en marcha, las tensiones en la discusión de los argentinos en redes sobre el fútbol local apenas muestran signos de distensión.
El análisis de Monitor Digital sobre 872.200 menciones del último mes mostró una negatividad del 73%.
Si bien los dos equipos argentinos más importantes, River y Boca, dominaron el centro del mapa, los nombres que describen el poder de la AFA alcanzaron a ganarse un incómodo lugar de protagonismo.
Junto a la Liga Profesional y la Copa Libertadores, que sostuvieron la agenda de competencias, aparecieron Claudio “Chiqui” Tapia, el Comité Ejecutivo de la AFA y Pablo Toviggino.
Incluso Ángel Di María y Rosario Central se sostuvieron en las menciones sobre el fútbol, mostrando un debate intenso en torno al torneo adjudicado por la AFA al club rosarino.

“Error”, “denuncia”, “corrupción”: la dureza de las redes
El análisis de Monitor Digital sobre el sentimiento de la charla sobre el fútbol en redes sociales reveló un patrón de críticas en línea con lo descrito hasta ahora.
Las palabras grandes y rojas de la nube de términos más usados fueron ERROR, DENUNCIA, MAL, PROBLEMA y CORRUPCIÓN, todos términos que configuraron la negatividad en torno al manejo del fútbol argentino.
Una agenda vinculada, como se señalaba, a las polémicas arbitrales y la dudosa implementación del VAR, con derivaciones inevitables en investigaciones y denuncias sobre la AFA comandada por Tapia y Toviggino.
La AFA, en su peor momento digital
Analizando con mirada más fina, la AFA se llevó la peor parte del debate digital de los argentinos sobre el funcionamiento del fútbol.
La Asociación del Fútbol Argentino obtuvo un duro 92% de negatividad, muy por encima de lo promediado por el fútbol como deporte.
La discusión sobre la AFA puso en el centro de la charla el funcionamiento de los clubes, lejos de la cuestión deportiva, con Tapia, Toviggino y los problemas judiciales que los acecharon como motor de ese protagonismo.
Un fenómeno potenciado por el anuncio de la paralización del 5 al 8 de marzo de 2026, impulsada por los clubes que integraron la AFA en rechazo a la citación judicial del tándem Tapia–Toviggino.

Al analizar en detalle el sentimiento de dicha charla sobre la AFA, se puso de relieve la magnitud de la negatividad digital sobre la institución madre del fútbol argentino.
ESCÁNDALO, ERROR, CORRUPCIÓN y DENUNCIA dominaron en rojo, dando forma a un verdadero “tribunal digital” sobre el funcionamiento de la AFA.
La nube incluyó también términos como ROBO y CHOREO, que funcionaron como traducción popular de un conflicto que se discutió en torno a la Asociación del Fútbol Argentino.

La crisis reputacional que sufrió la AFA generó más que un daño a la institución que presidió Claudio Tapia y que administró económicamente Pablo Toviggino.
Dicha crisis salpicó y manchó al fútbol mismo.
Ese proceso dejó de ser un daño colateral para pasar a ser un daño central.
Sanear a la AFA, en consecuencia, significó liberar al fútbol de una pesada mochila de cuestionamientos sobre el deporte más importante de la Argentina.
El fútbol como “ser nacional” de los argentinos es una suerte de “vaca sagrada” siempre respetada, aun si hubo polémicas.
Pero los hechos que envolvieron a la era Tapia–Toviggino hundieron al deporte en una crisis con consecuencias que se irán agravando en tanto no se despejen las dudas sobre la institución que administró profesionalmente el deporte que fue ethos de la argentinidad misma.